27 de marzo de 2019

0 Comentarios

Uno de los principales problemas de la sociedad moderna es la gran cantidad de divorcios que se producen en la actualidad. Estos divorcios suelen ir acompañados de conflictos económicos y financieros que dejan a una de las dos partes en bancarrota o sin respaldo económico.  Hoy te hablamos sobre los créditos conyugales y cómo pueden afectar a nuestra estabilidad económica tras un divorcio. Sigue leyendo.

Uno de los principales problemas que suelen surgir cuando nos divorciamos de nuestra pareja, son los continuos dolores de cabeza para conseguir quedar ambos con el mismo número de bienes y sobre todo dividir de una forma equitativa el crédito conyugal del que disponemos.

No es tan sencillo como parece puesto que, muchísimas parejas, al separarse, deciden quedarse con todo el crédito solicitado, dejando a su pareja entre la espada y la pared.

 

Tipos de crédito conyugal

Para evitar todos estos problemas, habrá que tener en cuenta, en primer lugar, el tipo de relación establecida en el momento de casarnos, que podría ser de dos tipos: la primera de ellas mediante una sociedad conyugal o mancomunada, en la cual los bienes pertenecerán a ambos por igual una vez contraído matrimonio. En segundo lugar los bienes separados, tipo de relación que está comenzando a ser mucho más habitual que la vista anteriormente por motivo de los continuos problemas de parejas que han acabado mal su relación por esta mala decisión y que se basa en la separación de bienes una vez contraído el matrimonio, por lo que al momento del divorcio cada uno mantiene los bienes que tenía hasta el momento de casarse.

Vamos a pasar a analizar estos dos tipos de créditos conyugales para, de esta forma, evitarnos cualquier problema o mala gestión a la hora de seleccionar uno de ellos. Como dato, habría que destacar que más del 80% de los divorcios que se producen en la actualidad, acaban siendo por este preciso motivo, por lo que será un mayor incentivo para prestar atención a todos los detalles que os daremos a continuación sobre ambos créditos.

 


 

 

Kubo financiero

 

► Hasta $300,000

► A devolver hasta en 36 meses

► CAT  mínimo 16,5%

 


 

 

Crédito mancomunado y de bienes separados.

El más complejo de los dos es el crédito conyugal mancomunado, para solicitarlo será de gran importancia contar con un acta de matrimonio, de esta forma, acreditaremos que hemos contraído matrimonio como marido y mujer. Cabe destacar que cada institución financiera tendrá sus propios requisitos, por lo que, algunas, puede que no nos exigían documentos que, a su vez, otras si que soliciten o condiciones como sería la de habitar en la misma vivienda. Todo dependerá, como hemos dicho, de la institución a la que acudamos.

En segundo lugar, y como hemos determinado anteriormente, este crédito pondrá a nombre de ambos componentes de la pareja cada uno de los bienes que se adquieran a lo largo del periodo conyugal, por lo que, en el momento de la separación, la división de todos estos bienes siempre se realizará de una forma equitativa.

Por otro lado, podríamos hablar del crédito conyugal de bienes separados, de esta forma, nos ahorraríamos todos los quebraderos de cabeza que conlleva la separación con un crédito mancomunado, ya que en este caso, cada uno de los bienes de la pareja pertenecerán al componente de la pareja que lo adquirió en su momento. Por este motivo, principalmente, cada vez sé está optando más y más por este tipo de crédito.

 

Solución para las deudas de créditos en pareja.

Referente al tema de las deudas pendientes en pareja, podremos optar por solicitar un préstamo para reunificar nuestra deudas y de esta forma poder unificarlas todas en una sola cuota para pagarla en cómodos plazos.

 


 

Desde Kreditiweb puedes solicitar tu préstamo para la reunificación de deudas

 


 

Esta opción te va a permitir conseguir una reducción en el importe total de la deuda por el  préstamo y recalcular las cuotas, por lo que puede ser una buena forma para empezar desde cero.  

A raíz de lo visto anteriormente y para finalizar, también podríamos optar por una reparadora de crédito que nos ayude a sanear estas deudas de pareja que tantos dolores de cabeza nos provocan, dándonos la opción de reunificar o liquidar nuestras deudas ofreciéndonos incluso cierta cantidad de descuento. Cada reparadora nos exigirá unas condiciones diferentes según lo que queramos realizar y un mínimo de deuda.


 

¿Te ha resultado útil esta información? ¿Conocías estos problemas?

Cuéntanos en los comentarios si alguna vez has utilizado una reparadora de crédito